Las soluciones únicas surgieron a raíz de la necesidad de sistemas más sencillos de utilizar. Su presencia se ha impuesto en el mercado desde finales de la década de los 80. Se trata de soluciones fáciles y prácticas de usar y, al mismo tiempo, proporcionan seguridad y eficacia. Permiten limpiar, desinfectar, aclarar, conservar y humedecer las lentillas mediante el empleo de una sola botella. Por lo general las lentes de contacto pueden conservarse en soluciones únicas hasta un máximo de 30 días. Este tipo de soluciones suelen ser más económicas que las de peróxido.