Los labios tienen la batalla perdida contra los elementos, algunos factores de estilo de vida y -en último lugar- el descuido.
En primer lugar, evita pasarte la lengua por encima, aunque parezca lo más natural cuando están secos. Lo único que haces es resecarlos aún más. Si tienes a mano un bálsamo labial en todo momento, evitarás chupártelos todo el rato.
Lo que nos lleva a nuestra revelación del arma más fácil para luchar contra los labios agrietados -un bálsamo labial hidratante - o tres - con las texturas más emolientes posible. Llévalo contigo en todo momento y aseguráte de aplicártelo durante todo el día, incluso antes de irte a la cama (después de lavarte los dientes) cuando no tengas otra oportunidad de aplicarlo de nuevo durante algunas horas.
Si tus labios ya se están agrietando, exfolia suavemente la piel seca y descamada para que el bálsamo pueda actuar realmente en la piel agrietada que está debajo. Hazlo con una toalla de baño en la ducha cuando la piel seca está más suave, para no rasgarla creando más grietas y heridas en los labios.
Para llagas más graves y comisuras de los labios agrietadas, utiliza un bálsamo medicinal con ingredientes cicatrizantes como el bálsamo Labello SOS. (No obstante, si las llagas y grietas persisten, visita a tu dermatólogo.)
Con una aplicación persistente, un poco de fuerza de voluntad para evitar chuparte los labios y las herramientas adecuadas -especialmente un buen bálsamo labial- podrás lucir unos labios suaves durante todo el año.